Un arroyo recorre la montaña, fluye sin cesar,
pero algunas veces
queda atrapado entre rocas, plantas o simplemente características del suelo . . .
entonces el agua deja de fluir, no tiene fuerza suficiente . . .
una lluvia de primavera bastará
para restaurar su caudal, su fuerza, y así renovar su pureza . . .
. . . de la misma forma Reiki restaura nuestra energía llevándola a su estado original,
reconectándonos con lo que somos de verdad. |